Francisco Dueñas – La Conciencia

CARACTERÍSTICAS Y EVOLUCIÓN

El Tao es lo que en otras tradiciones espirituales se llama el Uno, el Todo, el Absoluto, la Divinidad, pero el Tao no es equiparable al dios de ninguna religión. Es lo que existe sin que haya sido creado. El Tao es a la vez el Creador y lo Creado, es decir, el creador y lo creado es Uno y lo mismo. Es a la vez la energía y la materia. El Tao es origen y retorno de todo lo manifestado, es movimiento continuo, creación continua, y todo ello regido por unas leyes inmutables y eternas. El Tao no puede conocerse pero se manifiesta a través de su obra, es decir, del Universo y de la Naturaleza. Podemos conocer todo lo que nos manifiesta y con ese conocimiento tenemos suficiente para poder armonizar con el Tao, para sentirnos Uno con Él, y de esta manera liberarnos de nuestro sufrimiento. El Tao no tiene propósitos conocidos, y no impone normas ni leyes, ni juzga, ni premia ni castiga, deja que el Hombre se sirva de Él y de lo que le muestra, y en todo lo que le muestra está expresado y manifestado su Amor incondicional, el cual es igual por el Ser Humano como por todos los seres vivos.

La conciencia es una de la manifestaciones del Tao, es la mayor o menor capacidad que tenemos para comprender el mundo que nos rodea y a nosotros mismos, especialmente para conocer lo profundo, lo transcendental, lo significativo, y también es la mayor o menor capacidad para vivir de acuerdo con lo que hemos alcanzado a conocer. También se puede decir que en esto consiste la sabiduría espiritual.

Cada uno de nosotros nacemos con nuestro propio nivel de conciencia, y aquí no quiero entrar en teorías sobre cual es el origen de esa conciencia con la que nacemos pues eso podría llevar a la confusión teniendo en cuenta que ya existen varias teorías. Nuestro nivel de conciencia tiene dos grandes características:

* La mayor o menor elevación y hondura. Así, hay quien ahonda más y vuela más alto que otros, lo cual no debe ser visto como signo de “superioridad” o de “inferioridad”, sino como una muestra de que la conciencia está en evolución, además, las conciencias de todos los individuos tienen los mismos potenciales, los cuales el individuo puede desarrollar.

* La dirección. Debido a la dirección nos encontramos con diversas visiones del Universo, de lo Divino y del Ser Humano, con diversas creencias, con diversas actitudes y comportamientos, con diversos caminos espirituales.

El Tao es movimiento y todo movimiento genera cambio, evolución, eso sí, dentro de unas leyes inmutables y eternas. Así, las conciencias evolucionan debido a tres grandes aspectos:

* Las energías del Tao, del Universo, las cuales son para mí un misterio, pero eso explica las diferentes etapas evolutivas, tanto de todos los seres vivos, como del conjunto de la Humanidad. Las leyes de Darwin son acertadas en todo menos en el hecho de que las mutaciones no se producen al azar, sino como consecuencia del movimiento armónico y sin propósitos conocidos del Tao.

* Los conflictos humanos, las tragedias, los dramas. Después de las grandes guerras o de otras tragedias humanas siempre se produce cierta elevación de las conciencias. Por ejemplo, aunque pueda parecernos que no, el Hombre es hoy día menos cruel que en el pasado, es más compasivo, menos discriminador, y más respetuoso con los derechos y las libertades de los demás. Por otra parte, el Hombre actual, a través de su toma de conciencia de los problemas medioambientales y de sus destructivas consecuencias, está tomando una conciencia creciente sobre la Naturaleza, conciencia que siempre ha estado presente en todas las tradiciones espirituales de Oriente e incluso en el misticismo occidental. San Juan de la Cruz es un buen ejemplo de ello.

* Las vivencias personales de cada individuo y su camino espiritual. Cuando el individuo sigue caminos desarmónicos, eso le produce dolor, y para escapar del dolor busca caminos liberadores, caminos que existen en su propio interior y en las sabidurías espirituales. El individuo ignorante aprende a base de dolor, el que adquiere cierta sabiduría aprende observando sus reacciones ante lo que la vida le presenta cada día, utilizando la inspiración que le produce la sabiduría de los grandes sabios, y viendo en la Naturaleza la maestra más sabia.

Cuando el movimiento del Tao, el cual no tiene propósitos conocidos, dio lugar a la aparición del Ser Humano, ante el Hombre se presentaron dos grandes caminos:

* El camino de intentar imponer su poder sobre la Naturaleza.

* El camino de la armonía con la Naturaleza, o si se prefiere, el camino de la armonía con el Universo, con el Tao, con el Uno, con el Todo, con lo Absoluto, con la Divinidad.

EL CAMINO DEL PODER SOBRE LA NATURALEZA

Frente a una Naturaleza que le resultaba hostil, peligrosa y donde conseguir los medios de subsistencia resultaba muchas veces difícil, los niveles de conciencia de la mayor parte de los seres humanos les llevó por el camino de intentar controlar y dominar a la Naturaleza. La inteligencia humana y sus éxitos a la hora de crear artefactos tecnológicos afianzó el camino del dominio sobre la Naturaleza. Por otra parte, la opción del dominio de la Naturaleza pronto trajo aparejada indisolublemente el dominio y la opresión de unos hombres sobre otros, pues la opresión sobre los seres humanos era el mejor medio para conseguir el dominio sobre la Naturaleza y para conseguir todos aquellos deseos placenteros que alejaran al dolor y a la muerte, pues la principal causa de que el Hombre busque el dominio sobre la Naturaleza es que, debido al insuficiente desarrollo de su conciencia, siente un gran miedo ante la muerte, y este miedo es la principal causa de su dolor y de su sufrimiento.

Del camino de intentar dominar a la Naturaleza y de las relaciones de poder entre los seres humanos, han surgido las civilizaciones, y este camino ha utilizado como herramientas para imponer y conseguir todos sus deseos, a la inteligencia, al pensamiento mágico, al pensamiento religioso, a la razón, a la ciencia, a las filosofías no-espirituales y a las ideologías políticas.

La inteligencia es una capacidad de la mente racional para conseguir un deseo o solucionar un problema, por eso la inteligencia suele ser más valorada que cualquier otra cualidad humana.

El pensamiento mágico, (hoy día muchísimo más presente de lo que nos imaginamos), se debe a la falta de comprensión de como son y funcionan el Tao, el Universo y la Naturaleza. De esta manera se cree que todo está dominado y dirigido por infinidad de fuerzas sobrenaturales, y que esas fuerzas se pueden poner al servicio del Hombre para que éste consiga sus deseos de dominio, sus deseos de bienes materiales y de placeres, así como sus deseos de protección frente a los fenómenos naturales o frente a la acción de otros hombres. El pensamiento mágico también produce la creación de los mitos, de las leyendas, así como la idealización de ciertos hechos, de ciertos aspectos del pasado remoto o de lo que se cree que existió pero que ya no existe.

El pensamiento religioso es una evolución del pensamiento mágico, al cual se le añade complejidad en las creencias, así como un sistema moral más desarrollado y complejo, y además, el pensamiento religioso no sólo incluye pedir ayuda a los dioses para los problemas de esta vida, sino la esperanza en que tras la muerte existe la posibilidad de vivir en un paraíso eternamente. Por otro lado, las personas religiosas a veces tienen intuiciones espirituales, pero consideran que la espiritualidad es un atributo inseparable de sus creencias religiosas.

La razón, siempre asociada a la inteligencia, es un medio para conseguir aquello que la magia o la religión no conceden, o bien aquello que resulta más fácil conseguir a través de la razón y de la inteligencia que a través de la magia y de la religión. Sea como sea, lo cierto es que la razón y la inteligencia son un medio para conseguir unos deseos, y así, el Hombre se esclaviza a esos deseos, y pese a todo el sufrimiento que esa esclavitud le produce, la mayoría de las personas sigue pensando que todo es cuestión de conseguir lo que se desea, con lo cual, el Hombre vive de espaldas a la búsqueda de la armonía con la Naturaleza.

El devenir del camino de dominar a la Naturaleza dio lugar a eso que conocemos como culturas humanas, como civilización, y de la civilización surgieron las diferentes filosofías no-espirituales e ideologías políticas. Que haya tantas se debe a que la conciencia tiene entre sus características la de la dirección, que unos individuos las sigan más que otros se debe a sus diferentes niveles de conciencia. Pero sea cual sea la dirección y el nivel de estas conciencias, todos los individuos las utilizan para conseguir sus deseos de dominio y de placeres, y sobre todo, para justificar todo aquello que hacen a la hora de conseguir esos deseos. Se justifica con argumentos profundos y complejos, y se busca que esos conceptos resulten irrebatibles por la razón y por la moralidad. Se justifica recurriendo a la creación de bellezas estéticas y a la creación de valores morales que, sobre el papel, son muy elevados. Y se dice que la Naturaleza Humana consiste en todo lo que la civilización, la inteligencia, la razón, y la moralidad humana han creado. Pero todos estos aspectos tan “superiores”, aunque pueden ser capaces de ocultar las verdaderas causas de las todas las tragedias y de todos los dramas, no son capaces de impedirlas, e incluso casi siempre contribuyen a crearlos.

EL CAMINO DE LA ARMONÍA CON LA NATURALEZA

La minoría de los seres humanos que han optado por este camino lo han hecho porque el nivel de su conciencia les ha llevado a intuir en detrás de todo estaba el Tao, el Uno, el Todo, la Divinidad, y ese mismo nivel de conciencia les ha llevado a superar las visiones mágicas y religiosas y a rechazar todos los aspectos del camino seguido por quienes pretenden dominar a la Naturaleza, entendiendo además que el sufrimiento humano está causado por las diversas formas de seguir ese camino.

Del camino de buscar la armonía con la Naturaleza, con el Universo, con el Tao, con el Uno, con la el Todo, con la Divinidad, han surgido las diversas corrientes espirituales. Como la conciencia humana tiene entre sus atributos la dirección, has surgido muchas corrientes espirituales, pero todas ellas tienen en común no sólo los objetivos anteriores, sino que en vez de recurrir al poder para conseguirlos, recurren a la elevación de la conciencia, a la transformación interior, y para ello necesitan libertad interior, y sobre todo, necesitan verse libres de los paradigmas, de las creencias, de las normas y de los dogmas del pensamientos mágico, religioso, y de las diversas diferentes filosofías racionales e ideologías políticas.

                                                                                                                                                                  LA EVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA: GEOGRAFÍA, HISTORIA Y CREENCIAS

Entre hace 300.000 y 200.000 años surgió en el Este de África el Homo Sapiens, el cual pronto saldrá de África para ir colonizando, poco a poco, todo el planeta. Sobrevive dedicándose a la caza y a la recolección, aunque dispone de una inteligencia casi igual que la actual, y de la misma estructura psíquica y emocional. Su pensamiento es una mezcla de racionalidad y de pensamiento mágico, en el que poco a poco irán surgiendo elementos religiosos. También tenemos constancia de espiritualidad, la cual se expresaba sobre todo en los chamanes.

Hace unos 10.000 años, en Oriente Medio ya existías poblaciones dedicadas a la agricultura y a la ganadería, y con ellas surge la vida sedentaria, las ciudades, las civilizaciones, se desarrolla la religión, y las tecnologías tienen cada vez más importancia. Después, y de forma independiente, la agricultura, la ganadería, las ciudades y las civilizaciones surgen en La India y en China, y más tarde, surgirán en la parte central de América. Todas estas civilizaciones se basan en el intento de dominar a la Naturaleza y en la división social entre poderosos y dominados, ninguna se basa en la armonía con la Naturaleza y ninguna es una sociedad igualitaria.

Puede parecernos curioso que el Hombre tardara tanto en dedicarse a la agricultura y a la ganadería, sin embargo, los estudios de los prehistoriadores y de los antropólogos nos muestran que la caza y la recolección permitían al Ser Humano vivir más años y trabajar menos que a los primeros agricultores. Entonces, ¿Por qué surgen la agricultura y la ganadería?. Para mí la respuesta es una mezcla de geografía y de conciencia. De geografía, porque la agricultura surgió en aquellos lugares en los que la caza y la recolección presentaban más dificultades, y de conciencia, porque el Ser Humano prefirió trabajar más y someterse al dominio de los poderosos a cambio de tener mayor seguridad alimentaria. Por otra parte, su inteligencia que le facilitaba los descubrimientos tecnológicos necesarios.

Surgen así las grandes civilizaciones de Mesopotamia, Oriente Medio, Egipto, La India, China y América, y aunque los europeos presumen hoy día de civilización griega y de todas las aportaciones y realizaciones del Imperio Romano, hasta el siglo XV Europa está más atrasada que estas civilizaciones y es una parte marginal del mundo, lo cual se hará más patente cuando caiga el Imperio Romano de Occidente, dando lugar así la Edad Media.

Esto nos muestra que las energías del Universo actúan fluctuando a través de la geografía de la Tierra, y a partir del siglo XV, esta fluctuación, este movimiento del Tao, (el cual es misterioso y no tiene propósitos conocidos), hace que Europa se vaya convirtiendo en el lugar con más capacidad creativa y expansiva del mundo, mientras que las grandes civilizaciones existentes hasta entonces, entren en declive (caso de Asia), o desparezcan, (caso de América), o queden totalmente sometidas, (caso de África y de Oceanía). Hoy día el centro de Occidente es EE.UU y China está despertando.

Ese movimiento del Tao, que hasta entonces había hecho de Asia la protagonista de la espiritualidad y de la civilización, hace que ahora en Europa se desarrolle el pensamiento humanista. Este pensamiento pone al Hombre como el centro del mundo, como al ser más importante. Tiene como consecuencias más importantes cierta liberación respecto al pensamiento religioso (aunque la religión adoptará al pensamiento humanista y seguirá siendo muy fuerte hasta el siglo XIX) y una mayor fuerza del pensamiento racional, y por lo tanto del pensamiento comercial, científico y tecnológico, y será con las herramientas de estos pensamientos con las que Colón llegará a América y con las que los europeos empezarán a dominar al mundo y por lo tanto, a destruir unas cosas, a cambiar otras, y a imponer otras nuevas. Por último, el humanismo al adorar al hombre, a su inteligencia, a sus valores morales y a sus obras civilizadas, vuelve la espalda a la Naturaleza, y por lo tanto a la espiritualidad.

Por evolución del pensamiento humanista, en el siglo XVIII surge en Europa el pensamiento Ilustrado. Este pensamiento sigue manteniendo al Hombre como el centro de todo, y pone un mayor énfasis en la razón, en la ciencia y en la tecnología, y por otra parte, este énfasis lo convierte en un duro ataque contra la religión y contra la espiritualidad, pues confunde religión y espiritualidad y ambas le parecen contrarias a la razón, a la libertad, a la igualdad, al progreso y a la felicidad, los cuales serán sus valores fundamentales junto con el de la ética. El pensamiento Ilustrado encontró al sistema social y político absolutista en decadencia, encontró a una burguesía en alza, y a una población cuyo nivel de conciencia ya no aceptaba los viejos valores y estaba abierta y en sintonía con las propuestas ilustradas.

Visto desde la actualidad, para mí el concepto más importante de la Ilustración era la FELICIDAD. Los filósofos ilustrados del siglo XVIII creían que la felicidad era algo público y social y que se alcanzaría con un progreso económico que cubriera las necesidades materiales de todos y con el mayor número posible de libertades y de derechos políticos.

Hoy día, la felicidad sigue siendo el objetivo dominante, y se cree que es individual y que se alcanza cuando se consigue lo que se desea, siendo la mayor parte de esos deseos de tipo económico, material y de placeres sensuales, dejando para el final el sentirse amados. Pero conseguir esos deseos exige competencias, rivalidades, luchas y conflictos, de tal manera que la búsqueda de la felicidad se ha convertido en la principal causa de sufrimiento. Pero la conciencia dominante de la Humanidad no es consciente de esta trampa.

Un segundo aspecto de la búsqueda de la felicidad es que, el Ser Humano, tanto hoy como en el pasado, a la hora de conseguir el poder y sus deseos sigue la siguiente lógica: Primero surge el deseo. Después ese deseo se transforma en una necesidad. Acto seguido la necesidad se transforma en un derecho, y todo culmina cuando el derecho se convierte en algo sagrado.

Cuando un deseo se convierte en derecho sagrado, esta sacralización hace que el individuo, el grupo político o social, y el conjunto de las sociedad se sientan impulsados y autorizados moralmente a recurrir a cualquier método para conseguir esos derechos sagrados. Si analizamos un poco la historia, por ejemplo las dos Guerras Mundiales del siglo XX, veremos que las matanzas producidas por las armas, los genocidios, la destrucción y el sufrimiento que estos conflictos trajeron consigo, se hicieron siempre en nombre de derechos sagrados. Cada una de las ideologías políticas tenía los suyos, cada una tenía su propio grupo de seguidores que se creía con la razón y moralmente superiores a sus rivales, y cada una causó sus propias tragedias, aunque estas no fueran iguales en número de víctimas ni de sufrimiento. Y esta ha sido y es la norma cada vez que alguien ha invocado o sigue invocando un derecho sagrado. A veces, quien cree tener un “derecho sagrado” no recurre a la violencia armada, pero eso se debe solamente a cuestiones estratégicas, o bien a las dificultades para utilizar la fuerza armada. Sin embargo, hay otras formas de violencia que no es armada, pero que son violencia en tanto en cuanto unos individuos o unos grupos sociales o políticos recurren a diversos tipos de fuerza y de presiones con el objetivo de imponer a los demás la tiranía de sus derechos sagrados.

Hoy día, esta lógica sigue en pie, dominada por el deseo de dinero, por la defensa de las libertades democráticas, por los nacionalismos y sus “derechos nacionales”, por las religiones y la grandeza de sus dioses o por la expansión de la “verdadera fe”.

Toda sociedad es el reflejo de los niveles dominantes de las conciencias de sus miembros. Para los que han optado por el camino del poder, la conciencia solo se eleva como consecuencia de las fuerzas del Universo y como consecuencia de las tragedias que ellos mismos crean debido al camino que han escogido.

Quienes optan por el camino de la armonía y de la espiritualidad no causan ninguno de los problemas sociales y humanos actuales, y muchas veces consiguen mantenerse a salvo de ellos, por otra parte, para estas personas la conciencia también se eleva gracias a su propio camino espiritual. Así, la espiritualidad es el camino que no crea problemas, el camino que eleva las conciencias para conseguir sociedades mejores, y el que da al individuo la posibilidad de liberarse de su sufrimiento, de alcanzar su plenitud, y de tomar conciencia de que es Uno con el Tao, con Universo, con el Uno, con el Todo, con el Absoluto, con la Divinidad.

El mundo en el que vivimos presenta muchas características, muchas creencias no-espirituales de todo tipo, y diversas tradiciones espirituales. Nuestra mente dualista hace distinciones: Se identifica más con unas que con otras. Unas las consideramos moralmente buenas y otras moralmente malas. Unas las consideramos propicias para nuestro personal camino espiritual y en otras vemos obstáculos. Pero todas ellas son una escuela, y un camino que recorrer. Esta es nuestra realidad, reconocerla y permitir que siga fluyendo (hasta que el Tao la deje sin energías y propicie la aparición de otra realidad), es nuestra libertad y nuestra posibilidad de elevar nuestra conciencia.

 

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